¿Realmente necesito una web para mi negocio? Ésta es una pregunta que os habréis hecho más de una vez y cuya respuesta vamos a explicar a continuación para que podáis responderos vosotros mismos.

La realidad es que hoy en día (y no tiene pinta de que vaya a cambiar la tendencia) internet se ha convertido en una de las herramientas más imprescindibles de las que hacemos uso a diario. Nadie concibe ya su vida sin poder consultar las noticias al instante, sin saber qué tiempo va a hacer mañana, sin comparar los precios del próximo artículo que voy a comprar o buscar el producto que necesito en el lugar más próximo.

La gente busca información de todo tipo

Alguna de las razones por las que tu negocio debe estar presente en la red son:

  • Publicidad de bajo coste. Uno de los secretos del éxito de los negocios es darse a conocer. Difícilmente vas a poder vender algo si nadie sabe de tu existencia. El “boca a boca” y métodos tan tradicionales como el “buzoneo de propaganda” o los anuncios en prensa o televisión pueden ser igualmente necesarios, pero además de caros estos últimos, la posibilidad de llegar al mayor número de personas que ofrece internet hoy en día es incuestionable y mucho más económica. El altavoz que supone la red a tus actividades a cualquier lugar del mundo y a cualquier hora los 365 días del año es inigualable.
  • Genera confianza. Da imagen de seriedad al negocio. Y no es porque hoy en día tener una web distinga (porque cada vez son más los negocios que la tienen), sino porque el no tenerla puede provocar rechazo o desconfianza en el cliente.
  • Ofrece facilidades. La gente antes de comprar cada vez más compara. Y para comparar sin tener que recorrer todos los comercios de la ciudad libreta en mano lo hace tranquilamente desde su ordenador o dispositivo móvil ahorrándose tiempo y dinero. Por lo que la presencia en internet una vez más cobra una vital importancia. Incluso negocios que “a priori” no sacarían todo el potencial a una página web como por ejemplo podría ser una panadería (que basa su clientela en los vecinos de la zona que conocen de su existencia por su proximidad) no tiene por qué renunciar a todos aquellos clientes que estén “de paso” y que necesiten sus productos en un momento dado y busquen desde sus móviles un negocio que esté cerca y cubra sus necesidades.
  • Comodidad para tu cliente. A muchos clientes les resulta molesto realizar llamadas telefónicas ya sea por su coste económico o por la incomodidad de dirigirte al vendedor ciñéndote al horario de apertura del negocio. Un formulario de contacto en una web permite escribir y preguntar dudas gratis y a la hora que mejor te venga. Es más, si la información que aparece en la web es lo suficientemente detallada y responde a lo que el cliente busca te evitarás largas conversaciones telefónicas que puedan entorpecer tu trabajo mejorando la productividad. Sería como disponer de un comercial con el discurso perfecto convenciendo a nuestros posibles clientes las 24 horas del día.
  • Ahorro. Para muchos negocios la impresión de catálogos de sus productos supone un coste económico nada despreciable. Poner a disposición del cliente catálogos en formato electrónico que puedan descargarse desde cualquier sitio y hora puede reducir los gastos de manera sustancial año tras año.
  • Estudio de mercado sin moverte de tu asiento. En un sitio web hay muchas formas de obtener datos interesantes de tu público objetivo que te ayuden a crecer, tales como el control de visitas a la web, encuestas a usuarios, suscripciones, registros y muchas estrategias más que puedes utilizar. Te permitirá conocer mejor que nadie a tu cliente y satisfacer mejor sus necesidades.
  • Venta a distancia. Superada la desconfianza inicial, las tiendas on-line son una opción real de negocio que permite incluso la internacionalización de tu empresa por medio de un sitio web traducido a otros idiomas.
  • Integración de otros servicios. Pero muchas veces una web se queda corta y necesita nutrirse de las posibilidades que ofrecen las redes sociales hoy en día. Lugares de interacción directa con el cliente muy popularizados entre la gente que permitirán fidelizar clientes y hacerles llegar de manera instantánea avisos de novedades que les puedan interesar.

Todas estas anteriores razones nos llevan a la siguiente pregunta. Parece claro que la respuesta a si necesito una web es rotundamente “SÍ”, pero “¿qué tipo de web?”. La contestación a esta segunda pregunta requiere más detenimiento porque lo primero que se nos viene a la cabeza es “depende”. Pero este tema lo dejamos para un próximo artículo.